"P. ¿Por qué critica usted la idea, tanto marxista como burguesa, y difundida en el sentido común, de que la economía es el asunto principal para el bienestar de las sociedades?
R. Como decía Stuart Mill, ningún problema económico tiene una solución puramente económica. Los grandes problemas son multifacéticos y no pueden ser arreglados solamente por políticos ni por economistas. Fíjese usted en la recesión norteamericana. ¿Causada por qué? Primero, por el hábito de consumir sin fijarse en la deuda. Y un problema político: la regulación de las tasas de interés era tan baja que permitió que la gente se endeudase por encima de su posibilidad de reembolsar su deuda. El norteamericano medio debe a su tarjeta de crédito, de promedio, 10.000 dólares. Casi todo lo que ha adquirido, casa, auto, nevera, etcétera, lo ha hecho a crédito. El presidente del Banco Central, ¿a qué recurre? Para desintoxicar, introduce más tóxico; es decir, está disminuyendo el tipo de interés para que la gente pueda pedir más dinero prestado. Empeora la situación. Es completamente suicida. ¡Y ésos son los presuntamente grandes economistas! No se dan cuenta de que se trata de un problema complejo. Hay que educar a la gente desde la escuela instándola a no endeudarse innecesariamente, que no tenga tarjetas de crédito, o sólo una. El único que vio esto claro fue el presidente Carter, que dijo: "No adquieran tarjetas de crédito, bajen la calefacción, consuman menos". Fue una de las razones por lo que no le reeligieron, porque eso va contra las costumbres norteamericanas."
(de la entrevista a Mario Bunge publicada hoy en El País.)
Pues si, estoy de acuerdo con mario Bunge, pero creo que es dificl cambiar nuestra mentalidad cuanto más la de los norteamericanos que es todo a lo grande.
Besitos (ya viernes)
he leído tu último post, en el que hablas de consumo responsable, y me ha parecido que algo tiene que ver con esto que dice Bunge. lo preocupante es que ese esquema mental que ha llevado a los norteamericanos a la crisis se parece bastante a lo que ha sucedido aquí los últimos años.
pues sí, es san viernes. sólo queda aguantar unas pocas horas para disfrutar del fin de semana.