leo en El País, en el artículo "Zapatero responde con otra 'hoja de ruta', en relación con las propuestas del lehendakari al presidente del gobierno: "La Moncloa contestará a Ibarretxe con otra hoja de ruta, bien distinta, que sigue lo marcado en el artículo 17 del Estatuto de Gernika y cuyo procedimiento es similar al seguido por otras comunidades autónomas para reformar sus estatutos. En primer lugar, son los partidos de la comunidad autónoma, en este caso la vasca, los que deben ponerse de acuerdo sobre un texto, que debe ser refrendado por el Parlamento vasco por mayoría absoluta.
El siguiente paso es que el texto aprobado se negocie en un plazo de seis meses entre las instituciones vascas y las del Estado y sea refrendado por las Cortes Generales. Finalmente, deberá ser ratificado en un referéndum, convocado por el Gobierno Vasco. Así sucedió en 2006 y 2007 con la reforma de los estatutos catalán y andaluz", es decir, la propuesta del gobierno es que 'se cumpla la legalidad', que se siga el procedimiento establecido por la constitución y el estatuto.
por otra parte, del artículo "Montilla avisa de los riesgos de no mejorar ya la financiación de Cataluña" me llama la atención lo siguiente: "'No podemos aplazar esta negociación porque debemos resolver una situación clamorosamente injusta', opone Montilla, quien subraya que 'el Estatut de Catalunya obliga a todos'. 'Sorprende tener que recordar lo obvio'".
entiendo que al lehendakari se le hace hincapié en que ha de seguir los procedimentos constitucionales y legales oportunos para llevar a cabo cualquier reforma estatutaria no sólo porque es lo legal y porque cualquier otra vía daría la extraña impresión de estar negociando de igual a igual, de soberanía a soberanía, sino también por una razón estratégica, porque ibarretxe -bien lo sabe, y bien lo sabe el gobierno- no va a conseguir sus objetivos si tiene que someterse al procedimiento que expone sucintamente el diario.
lo curioso es cómo, al mismo tiempo, montilla le da al gobierno el tirón de orejas contrario: "hemos superado todos esos trámites legales, el estatut es una ley orgánica, cumplamos lo que hemos aprobado", y el gobierno parece que, de momento, no se pronuncia de una forma clara. según El País de hoy, "el gobierno entabla contactos informales sobre financiación".
la situación es, por lo tanto, más bien absurda: al lehendakari se le exige que cumpla la legalidad y al president, que ha cumplido esa misma legalidad, no se le acaba de decir nada, aunque ya se le ha dejado caer que, por favor, le dé una pequeña tregua a nuestro desacelerado estado.
no soy muy partidario de vascos, catalanes o nacionalismos, pero creo que ese absurdo, y algún otro, son la consecuencia de -disculpen las frases hechas- marear tanto la perdiz y no coger el toro del autonom-nacional-federalismo por los cuernos, y que tanta maniobra de distracción puede al final resultar peligrosa y así lo advierte montilla, socialista catalán, al que sólo le falta, para rematar su artículo del pasado sábado, recordar que "el que avisa no es traidor".
(La viñeta es de Romeu, publicada en El País, en la edición del 15 de mayo de 2008)
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados