a menudo leo las solicitudes de los administrados sin fijarme en el encabezado, sin ver quién escribe ni cuáles son sus circunstancias, no tanto por un deseo de equidad, de respeto de la presunta igualdad de todos ante la ley, como por la necesidad de ir al grano, de evitar prolegómenos superfluos e ir despachando asuntos 'a la mayor brevedad posible'. así es como hoy me encuentro de pronto con la siguiente reclamación: "YO, CESAR RECLAMO A XXX LOS MESES QUE ELLOS ME ESTÁN RECLAMANDO POR NO TENER CONTRATADO (...)", y me quedo clavado en ese contundente YO, CESAR sin tilde y, mirando ya por curiosidad el encabezado de la instancia, compruebo que el abajo firmante es un tal César Augusto Apellido Apellido y me digo a mí mismo, "eso es hacerse valer, eso es no tomar el nombre propio en vano, eso es imperio".