en la portada de El País de hoy, la segunda noticia más importante es que "La Ley de Igualdad llega a la nobleza", aclarándosenos luego, a renglón seguido, que "El Supremo otorga a las mujeres el derecho retroactivo a heredar títulos".
dichas las cosas así, empleando el nombre abreviado y publicitario de la ley y no el efectivo (ley orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres), el titular resulta enormemente chocante y paradójico, ya que lo que debería hacer una auténtica ley igualdad, y no una ley meramente parcial como la mencionada, no sería tanto permitir a las mujeres, con carácter retroactivo, heredar títulos nobiliarios, como, directamente, borrar de un plumazo la nobleza, impidiendo para los restos que individuas e individuos sin otro mérito que la cuna y la herencia siguiesen luciendo en este país grandezas más que caducadas.