me fascinan las frases hechas, esos atajos que descubrimos entre unos y otros a base de transitar siempre por los mismos lugares y que nos permiten economizar y salir del paso sin excesivo esfuerzo intelectual de cualquier situación. las pasadas fiestas son tremendamente ricas en ese tipo de expresiones, pero yo me quedo con “feliz salida y entrada [de año]” y, sobre todo, con “son días de ello”, por su concisión y porque es una salida tremendamente potente que uno puede utilizar, matizando levemente el énfasis, para dar respuesta, sin mayores consideraciones, a todo tipo de comentarios:
–¡cómo me he puesto de mazapanes este año!
–son días de ello.
–estos días, con tanta comida, uno acaba empachado.
–son días de ello.
–muy bien, muy tranquilas, cenamos en familia, con mis padres, mis hermanos y mis sobrinos.
–son días de ello.
–madre mía, qué hartura de familia, todos ahí recocidos, aburridos, acochinados en casa...
–son días de ello.
[aunque lo verdaderamente divertido es jugar a sacar las frases hechas de contexto:
–¡qué coñazo!, todo el santo día en la calle comprando regalos.
–son días de ello.
–el día de año nuevo, cuando fui a coger el coche, unos gamberros me habían roto el retrovisor.
–son días de ello.
–en nochevieja nos comimos unas gambas en mal estado y hemos estado todos con salmonela que ni te cuento, con decirte que mi suegra está la mujer más para allá que para acá...
–son días de ello.]
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados