ayer por la mañana leí el artículo de Vicente Verdú en El País, por la noche, vi jugar a Messi y a Cristiano Ronaldo, y cada vez estoy más convencido de que el tiempo que se avecina será despiadadamente joven y femenino. ante un panorama semejante, y descartada la idea del suicidio, ¿qué otra cosa le queda a alguien como yo, hombre y cada vez más viejo, que no sea el siempre consolador y a menudo también despiadado ejercicio del cinismo?
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