parece que con la crisis mucha gente acude -o acudimos- a El capital como si fueran las profecías de Nostradamus. la comparación no es del todo caprichosa, porque los razonamientos de Marx en torno a medios de producción, trabajo, salarios, plusvalías, mercancías y beneficios tienen mucho de críptico, de hermético, uno intuye por momentos que la argumentación hace aguas, aunque no sepa muy bien por dónde, pero las conclusiones, el punto de llegada después de tanto merodeo, resultan contundentes y, visto lo visto, muy acertadas, como por ejemplo:

"La producción capitalista  tiende constantemente a superar esas sus barreras inmanentes, pero sólo las supera mediante medios que le ponen de nuevo delante de las mismas barreras a escala más imponente.

La verdadera barrera de la producción capitalista es el capital mismo, a saber: que el capital y su autovalorización aparecen como punto de partida y punto final, como motivo y finalidad  de la producción; que la producción es sólo producción para el capital, en vez de ser, a la inversa, los medios de producción meros medios de una configuración en constante expansión del proceso vital para la sociedad de los productores. Las barreras dentro de las cuales únicamente pueden moverse la conservación y la valorización del valor-capital -basadas en la expropiación y el empobrecimiento de la gran masa de productores- entran por ello constantemente en contradicción con los métodos de producción que el capital tiene que aplicar para alcanzar su fin, métodos que empujan a un aumento ilimitado de la producción, a la producción como fin de sí misma, a un desarrollo incondicional de las fuerzas productivas sociales del trabajo."